dilluns, 7 de març de 2011

Jonathan Meese

La obsesión, el caos, el desconcierto, la decadencia, el desencanto de la religión… son algunos de los planteamientos a través de los cuales Jonathan Meese cuestiona la realidad, recurriendo a alusiones figurativas de personajes históricos alemanes como Wagner o Hitler, actores y actrices de Hollywood, cómics o películas de terror. Consigue llevar hasta límites insospechados su resistencia psíquica, plasmando en sus obras los horrores de la guerra, el descontento social y, en definitiva, la historia del arte germánico. En sus trabajos, Meese repite de manera casi obsesiva determinados temas y motivos, que producen entre público y crítica un primer rechazo, desasosiego y controversia.

Su obra se mueve entre los extremos: a veces es Dr. Jekyll y otras Mr. Hyde; a veces es el héroe y después la víctima. De manera contradictoria, este pesimismo radical que le caracteriza le proporciona un punto positivo de orientación en el presente. La concepción del arte como única vía de “salvación”, la búsqueda incansable de la complicidad con el espectador para hacerle partícipe del caos y el desastre que precede a una nueva era.
Jonathan Meese (Tokio, 1970) se dio a conocer internacionalmente gracias a la primera Bienal de Berlín en 1998, en la que se reunieron distintos artistas bajo la denominación de “nuevo activismo”, que recuperaba la tradición transgresora de las corrientes alemanas contemporáneas (Anselm Kiefer o Georg Baselitz) y del accionismo vienés. Amigo de artistas de la talla de Daniel Ritcher o Tal R, que ya han expuesto en el centro y con quienes ha realizado alguna exposición conjunta (Mor, 2006, video que formaba parte de Teenager Beach de Tal R en el CAC Málaga) comparten esa mirada en la que el arte se independiza de los intereses y las pasiones humanas.


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